Características Bestué Finca Santa Sabina Crianza
El mundo del vino habla un idioma común. Y ese es el idioma de la cabernet sauvignon. Se cultiva en todos los países. Todos la entienden. Todos la conocen. Y todos consiguen emocionarse y comunicarse con los tintos complejos, fuertes y embriagadores tan característicos de esta uva. En el caso de España, y gracias al Marqués de Riscal (quien la introdujo a mediados del siglo XIX), este idioma se ha convertido en la lengua oficial de distintas denominaciones: La Rioja, Ribera del Duero, Penedés y Somontano (donde es la variedad principal). Y expertos en este idioma -al nivel de un catedrático- se han convertido en la bodega Otto Bestué donde elaboran Bestué Finca Santa Sabina.
Pocas palabras hacen falta para presentar este tinto, mezcla de cabernet sauvignon y tempranillo. No obstante, a pesar de que Bestué Finca Santa Sabina se trata de un coupage, este detalle no te impedirá conocer plenamente la naturaleza y personalidad de la cabernet sauvignon. Por regla general la cabernet sauvignon se trata de una variedad compleja y muy versátil, con la que se atreven la mayoría de los elaboradores, y que suele aparecer siempre mezclada con otras variedades tintas. Sus potentes aromas y sabores -que van desde la grosella negra hasta el recuerdo a caja de puros- suelen enmascarar y tapar otros matices. Es como cuando sales con ese colega arrollador, totalmente arrebatador y encantador, que siempre destaca y termina eclipsando a los demás.
La autoría de este tinto corre a cuenta de Otto Bestué, la mítica bodega de la D.O. Somontano fundada en el siglo XVII. De generación en generación, y desde el municipio de Enate, esta familia ha trabajado los viñedos, consiguiendo sacar lo mejor de esta denominación, hoy en día aún muy poco reconocida, pero que durante años ha demostrado mantener una gran calidad. Actualmente, esta empresa familiar cuenta con 45 hectáreas de viñedos que se dividen en cinco fincas: Mezquita, La Sierra, El Plano, Rableros y Santa Sabina. En esta última es donde se cultivan las uvas de Bestué Finca Santa Sabina Crianza. En esta ubicación, en plena provincia de Huesca y a los pies de los Pirineos, destaca la gran mezcla de suelos y el contraste climático a los que se ven expuestas las cepas.
La elaboración de Bestué Finca Santa Sabina comienza en octubre, justo en la primera semana, cuando se empieza la vendimia. Esta labor siempre se realiza a mano, con cajas de 20 Kg y justo de madrugada (para evitar las horas de más sol y calor). Desde el campo los racimos se llevan directamente a la bodega, donde se despalillan y pasan a una maceración en frío, en depósitos de acero inoxidable, y que durará unos seis días. En este mismo recipiente tendrá lugar la fermentación, siempre de una manera lenta y controlada, haciendo las comprobaciones necesarias para ver que todo va bien. Durante este proceso será fundamental el trabajo con el sombrero (la capa de hollejos formada en la superficie) a la que se realizarán los remontados pertinentes. En el caso de Bestué Finca Santa Sabina se reducen a dos: uno a primera hora de la mañana y otro a última hora de la tarde. Tras este trabajo llega el momento del descube y del correspondiente trasiego a las barricas, donde tendrá lugar la fermentación maloláctica y la crianza (durante al menos 14 meses).
Desde hace varios siglos Otto Bestué es uno de los grandes impulsores que ha trabajado muy duro para que la D.O. Somontano sea reconocida. Mucho tiene que ver en su desarrollo y crecimiento. En la actualidad esta bodega está presente en tres de los cinco continentes. No existe mejor embajador que Otto Bestué ni mejor carta de presentación que Bestué Finca Santa Sabina.





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