Características Château Soutard
En pleno sureste de Francia, en la zona de Burdeos, se encuentra la A.O.C. Saint-Émilion Grand Cru Classé. Esta denominación se extiende por un área de pequeños pueblecitos con encanto. El primero de ellos es Saint-Émilion, epicentro vitivinícola desde la llegada de los monjes en el siglo VIII. Desde ahí llega Château Soutard un coupage de merlot, cabernet franc, cabernet sauvignon y malbec envejecido en barricas de roble francés.
Este tinto se elabora en Château Soutard, la bodega del mismo nombre ubicada a escasos metros del núcleo histórico de la ciudad. En concreto esta ciudad -catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO-, es uno de los puntos mundiales más importantes en la viticultura, dependiendo su economía y actividad a los viñedos que fueron plantados en el 56 a.C. Históricamente este lugar ha sido ideal para ello gracias a sus suelos de piedra caliza (en la meseta que se extiende alrededor de la ciudad) y de caliza-arcillosa (en las colinas y valles del Dordoña). Justo en pleno corazón de esta meseta Château Soutard posee 30 hectáreas de viñedos, con una media de edad de 35 años, donde se cultivan la merlot, cabernet franc, cabernet sauvignon y malbec.
En este sentido, Château Soutard se impone como heredero de una tradición, un savoir faire que se ha traspasado siglo tras siglo, trabajando siempre de forma manual y tradicional. El fin último de mantener esta manera de elaborar se basa en utilizar la menor cantidad posible de tratamientos, respetando al máximo la naturaleza y realizando prácticas respetuosas con el medio ambiente. Indudablemente, esto conlleva que la vendimia sea manual, en cajas de 10 kilos, que pasan la noche en un cuarto de frío para mantener y garantizar el buen estado de las mismas.
En bodega continua el trabajo, concretamente en la mesa de clasificación vibratoria, donde serán seleccionados los mejores racimos. De ahí, Château Soutard pasará a la despalilladora y a pequeñas cubas donde estará durante cinco días realizando la maceración prefermentativa. Después de eso, Château Soutard fermenta durante 10 días en tinas cónicas de 60 hectolitros de acero inoxidable y madera. Durante este tiempo, los remontados son fundamentales, asegurando la extracción de color y la continuidad de la fermentación. Una vez acabada, una mitad de Château Soutard permanecerá en estos depósitos, mientras que la otra mitad pasará a barricas para realizar la fermentación maloláctica. Por último, la crianza estará asegurada durante 18 meses en barricas de roble francés de ocho tonelerías diferentes (el 60% de ellas nuevas cada año). El coupage correrá a cargo del equipo directivo de Soutard, quien tendrá la última palabra sobre el destino de este tinto emblemático.





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