Características Pago de Santa Cruz Gran Reserva
Todos los grandes vinos comienzan en el viñedo. Y no iba a ser menos en el caso de Pago de Santa Cruz Gran Reserva, un tinto elaborado por las bodegas Hermanos Sastre en la D.O. Ribera del Duero.
En la actualidad, más de 100 municipios, cuyo eje vertebral es el río Duero, forman parte de esta denominación. Sin embargo, para encontrar la excelencia de Hermanos Sastre, tenemos que irnos hasta La Horra, en Burgos, donde en 1992 esta familia decidió comenzar su negocio. En aquel momento, hace 30 años, disponían de 23 hectáreas. De ellas, tan sólo quería sacar lo menor, respetando la tierra y manteniendo el cultivo y las elaboraciones más tradicionales. En este lugar localizado en Castilla y León (en la parte norte-central de la Península), los viñedos echan raíces en las laderas del río, a una altitud entre los 750 y 900 metros. Pago de Santa Cruz Gran Reserva se encuentra casi al límite, a 840 metros de altitud, sobre las laderas del río Duero y Gromejón. En este lugar, el suelo es arcilloso-calcáreo, de textura suelta, poco fértiles y muy apropiados para el cultivo de la vid. Estos mismos suelos, que actúan como esponjas reteniendo el agua, son los que facilitan que las cepas aguanten los largos y secos veranos propios del clima mediterráneo continental (con inviernos también muy fríos y largos). No obstante, si por algo se caracteriza esta denominación, es por el gran abanico de contrastes que re registran entre las temperaturas diurnas y nocturnas. Este gran oscilación es la que facilita la deposición de los antocianos, elementos poli fenólicos imprescindibles en la uva tinta, encargadas de dar color a la baya.
Pago de Santa Cruz Gran Reserva es un monovarietal de tinta del país -también conocida como tintorera- que crece en viñedos antiguos. De estas cepas, de más de 80 años, cabe esperar que sobresalgan más por su calidad que por la cantidad. Y así ocurre. Por este motivo, es muy importante como se maneje el viñedo, por lo que sólo son aceptados los cultivos naturales, sin herbicidas ni insecticidas y los trabajos manuales. El más llamativo de todos ellos, la vendimia, se realiza de forma manual en cajas de 12 Kg. Durante esta tarea, en la que se pone especial cuidado, también se pone especial atención en la selección de los racimos, donde tan sólo los mejores llegarán a la bodega. Una vez allí, la vendimia volverá a examinarse en una mesa de selección. Con el trabajo del campo bien hecho, y con una nota de sobresaliente, el resto de la elaboración de Pago de Santa Cruz Gran Reserva ocurrirá en los depósitos de acero inoxidable donde fermentará a partir de levaduras autóctonas a una temperatura controlada. Una vez acabada, Pago de Santa Cruz Gran Reserva se estabiliza de forma natural, aprovechando el frío de La Horra durante diciembre y enero. De esta forma, sacando los depósitos al exterior -donde se alcanzan temperaturas de -15 °C-, se evita el uso de máquinas ni químicos.
Una vez límpidos, Pago de Santa Cruz Gran Reserva pasa a las naves de crianza, donde se terminará de formar su carácter en la nave de barricas, hasta que llegue el momento de demostrar todo el trabajo y esfuerzo que se han empleado e invertido en el campo.





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